1,400,000 kilómetros!
El Sol es la estrella que está en el centro del sistema solar. Mide unos 1.39 millones de kilómetros de diámetro, 109 veces el de la Tierra. Esa cifra corresponde al ancho de la fotosfera, la capa luminosa que parece ser la superficie del Sol.
El Sol es una enorme bola de gas caliente, sobre todo hidrógeno y helio, así que no tiene una superficie sólida. Se considera que su borde es la fotosfera, la capa que emite la mayor parte de la luz visible del Sol. Según la NASA, el radio medio del Sol, es decir, la distancia de su centro a la fotosfera, es de 695,700 kilómetros. Su diámetro es el doble: 1,391,400 kilómetros.
Un estudio de 2008 dirigido por Margit Haberreiter calculó un radio de 695,658 kilómetros, con un margen de error de 140 kilómetros hacia arriba o hacia abajo. En 2015, la Unión Astronómica Internacional (UAI) redondeó esa cifra a 695,700 kilómetros y la adoptó como radio solar nominal. Hoy en día es una unidad estándar que los astrónomos usan para indicar el tamaño de otras estrellas.
El Sol también es casi una esfera perfecta. Según la NASA, su achatamiento es de 0.00005, lo que significa que su diámetro de polo a polo y su diámetro en el ecuador no difieren en más de unos 70 kilómetros.
El núcleo del Sol alcanza unos 15 millones de grados Celsius. Esa temperatura basta para que ocurra la fusión nuclear, que une hidrógeno para formar helio y libera energía. Esta energía produce el calor y la luz del Sol. Tarda unos 170,000 años en viajar del núcleo hasta la parte de arriba de la zona de convección, la capa que está justo debajo de la fotosfera.
La misma energía explica el tamaño del Sol. La gravedad jala el gas del Sol hacia adentro, mientras que el calor de la fusión crea una presión que empuja hacia afuera e impide que la estrella colapse. La fotosfera, donde la luz escapa al espacio, es mucho más fría que el núcleo: está a unos 5,500 grados Celsius.
El Sol se formó hace unos 4,600 millones de años a partir de una nube giratoria de gas y polvo llamada nebulosa solar. La mayor parte del material de la nube cayó hacia el centro y formó el Sol, que contiene el 99.8% de la masa del sistema solar. Gran parte del resto formó los planetas.
Según las predicciones científicas, al Sol le falta poco para llegar a la mitad de su vida. Cuando empiece a quedarse sin energía, se inflará hasta convertirse en una gigante roja, tan grande que se tragará a Mercurio y a Venus, y quizá también a la Tierra. Dentro de unos 5,000 millones de años se convertirá en una enana blanca, una estrella tenue y densa como Sirio B, que concentra más o menos la masa del Sol en una esfera un poco más pequeña que la Tierra.