25 billón kilómetros!
La nebulosa Cabeza de Caballo es una nube oscura de gas y polvo fríos en la constelación de Orión, con una forma que se parece, a grandes rasgos, a la cabeza de un caballo. Mide unos 2.6 años luz de largo, es decir, unos 25 billones de kilómetros, y está a unos 1,300 años luz de la Tierra. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9.46 billones de kilómetros.
La Cabeza de Caballo es un pilar de gas y polvo densos que sobresale de una nube oscura mucho más grande, en el borde de una región de gas hidrógeno que brilla. Se ve oscura porque tapa la luz de ese gas luminoso que está detrás de ella. Un estudio de 2009 sobre la formación de estrellas en la nebulosa indica que mide aproximadamente 0.8 pársecs de largo, y cada pársec equivale a unos 3.26 años luz. Eso da unos 2.6 años luz.
Otros estudios han medido sus partes. El cuello angosto que une la cabeza con la nube más grande mide unos 0.15–0.30 pársecs de ancho, es decir, entre medio año luz y un año luz, aproximadamente. Como cualquier nube, la Cabeza de Caballo no tiene un borde bien definido, así que estas medidas son aproximadas.
La distancia a la nebulosa se obtiene a partir de la estrella que la ilumina, Sigma Orionis, cuya distancia se ha medido en unos 388 pársecs, es decir, unos 1,260 años luz. La Agencia Espacial Europea indica que la Cabeza de Caballo está a aproximadamente 1,300 años luz.
Sigma Orionis es un sistema joven de cinco estrellas. Su luz hace resaltar los tenues jirones de gas del borde superior de la Cabeza de Caballo, y su radiación va desgastando la nube poco a poco. Las nubes de gas que antes rodeaban a la Cabeza de Caballo ya fueron barridas. La punta del pilar es un poco más densa que lo que la rodea y le da sombra al material que está detrás de ella, y así fue como el pilar tomó su forma.
En astronomía, a los pilares como este se les llama “trompas de elefante”, y son comunes en los bordes de las nubes de gas luminoso. No son permanentes. Se prevé que la Cabeza de Caballo resista unos cinco millones de años más antes de deshacerse. En 2024, el telescopio espacial James Webb tomó las imágenes infrarrojas más nítidas obtenidas hasta ahora de la nebulosa, en las que se ven estructuras finas a lo largo de su borde iluminado.
La forma de la Cabeza de Caballo se observó por primera vez en una placa fotográfica a finales del siglo XIX. Está cerca de Alnitak, la más oriental de las tres estrellas del Cinturón de Orión, un poco al sur de ella. Los astrónomos aficionados la usan para poner a prueba su habilidad, porque es uno de los objetos más difíciles de ver con un telescopio de aficionado. En 2000, más de 5,000 personas votaron por internet para elegirla como objetivo del telescopio espacial Hubble.