4.4 trillón kilómetros!
La Gran Nebulosa de Carina, que suele llamarse Nebulosa de Carina, es una enorme nube de gas brillante y polvo en la constelación austral de Carina. Está a unos 7,500 años luz de la Tierra. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año. En ella se están formando estrellas nuevas, junto a algunas de las estrellas más masivas que se conocen. Su gas brillante abarca de unos 390 a 650 años luz, según qué tan tenue sea el brillo que se tome en cuenta.
La nebulosa se va apagando poco a poco hacia sus bordes, así que los tamaños publicados varían mucho. Según ESO, el Observatorio Europeo Austral, abarca unos 100 años luz, y la NASA le da unos 300 años luz. Las mediciones que incluyen el tenue gas exterior dan cifras mayores.
Las imágenes que captan hasta la luz más tenue muestran filamentos y burbujas de gas brillante que abarcan más de 3 grados del cielo. Eso equivale a más de 120 pársecs, o más de 390 años luz; un pársec son unos 3.26 años luz. Una comparación de las nubes gigantes de gas brillante de la Vía Láctea y de galaxias cercanas le asigna a la nebulosa unos 200 pársecs, o 650 años luz, de ancho. Esa cifra aparece marcada como incierta.
El tamaño que aparece arriba, 4.4 exámetros, equivale a 4.4 × 1018 metros, y 1018 es un 1 seguido de 18 ceros. Eso son unos 465 años luz, dentro del rango medido. La distancia a la nebulosa se conoce con un margen de alrededor del 2%. Los astrónomos la calcularon sobre todo a partir de la Nebulosa Homúnculo, una nube de gas que se expande desde la estrella Eta Carinae cerca del corazón de la nebulosa, comparando qué tan rápido crece la nube en el cielo con qué tan rápido se mueve su gas.
Eta Carinae es un sistema de al menos dos estrellas. La mayor tiene unas 100 veces la masa del Sol y emite unos 5 millones de veces más luz que él. En la década de 1840 tuvo un estallido de brillo y fue durante varios años la segunda estrella más brillante del cielo nocturno. Para la década de 1870 ya se había apagado hasta dejar de verse. Durante ese estallido expulsó gas con más de 10 veces la masa del Sol, y ese gas formó la Nebulosa Homúnculo.
Las estrellas así de masivas viven solo unos 3 millones de años antes de explotar como supernovas, las explosiones de estrellas masivas. Es probable que Eta Carinae explote en un futuro cercano, en términos astronómicos. Se espera que haya varias supernovas en la Nebulosa de Carina en los próximos 1 a 2 millones de años.
La nebulosa brilla por la luz ultravioleta de sus estrellas más calientes y masivas. Hoy la iluminan sobre todo 65 estrellas muy calientes de las llamadas de tipo O. Durante la mayor parte de la vida de la nebulosa, sus estrellas emitieron unas 150 veces más luz ultravioleta capaz de hacer brillar el hidrógeno que la que emiten las estrellas de la Nebulosa de Orión.
Esta radiación, junto con los vientos de las estrellas, está comprimiendo las nubes de gas frío que hay alrededor. Eso hace que se formen estrellas nuevas en los bordes de la nebulosa, mientras la misma radiación evapora las nubes de las que nacen. Nicolas-Louis de Lacaille descubrió la nebulosa en 1752 desde el cabo de Buena Esperanza.