10.9 kilómetros!
La fosa de las Marianas es una fosa con forma de media luna en el fondo del océano Pacífico occidental, y su punto más profundo está a unos 10.9 kilómetros bajo la superficie del mar. Ese punto, llamado abismo Challenger, es el lugar más profundo que se conoce en el océano hasta 2026. La NOAA, la agencia oceánica y meteorológica de Estados Unidos, indica que tiene unos 10,935 metros de profundidad.
La profundidad se mide desde el nivel del mar hasta el punto más hondo del fondo marino. El abismo Challenger está en el extremo sur de la fosa, varios cientos de kilómetros al suroeste de Guam, una isla de Estados Unidos.
En junio de 2020, un sumergible hizo una serie de inmersiones hasta el fondo del abismo Challenger. Un equipo de investigación calculó la profundidad a partir de la presión del agua que el sumergible registró allí. El equipo corrigió el cálculo tomando en cuenta las propiedades del agua de mar que había encima, la presión del aire y las diferencias locales de la gravedad. El resultado fue de 10,935 metros por debajo del nivel medio del mar, con un margen de error de 6 metros hacia arriba o hacia abajo.
Otras mediciones han usado el sonido: miden cuánto tardan en volver los ecos que rebotan en el fondo marino. Algunas fuentes dan una cifra redondeada de unos 11,000 metros.
Las fosas oceánicas son las partes más profundas del fondo del océano. Se forman donde dos de los enormes bloques de roca que componen la capa exterior de la Tierra, llamados placas tectónicas, se empujan uno contra otro y uno se hunde debajo del otro. Ese hundimiento se llama subducción.
La fosa de las Marianas marca el lugar donde la placa del Pacífico, que se mueve rápido, se encuentra con la placa filipina, más lenta. Las islas Marianas, una cadena curva de islas volcánicas, se extienden a lo largo de la fosa.
La presión del agua aumenta con la profundidad. Por cada 10.06 metros de agua de mar, la presión sube una atmósfera, que es la presión del aire al nivel del mar. En el fondo del abismo Challenger, todo eso suma más de 1,000 veces la presión que hay al nivel del mar.
La tripulación del barco HMS Challenger fue la primera en sondear la fosa, es decir, en medir su profundidad, en 1875, y el abismo Challenger lleva el nombre de ese barco. Desde enero de 2009, parte del fondo de la fosa está protegida como Monumento Nacional Marino de la Fosa de las Marianas, de Estados Unidos.