500 micrómetros!
Una ameba es un organismo unicelular que se desplaza proyectando partes de su cuerpo. La más conocida, Amoeba proteus, vive en agua dulce y mide unos 0,5 milímetros, o 500 micrómetros, de ancho. Un micrómetro es una millonésima de metro.
Una ameba no tiene una forma fija. Cambia de forma al moverse, así que su tamaño se indica como su mayor longitud o anchura. El libro de texto de biología publicado por OpenStax describe a Amoeba proteus como de unos 500 micrómetros de ancho. El libro de referencia Protozoology, de Richard Kudo, recoge que mide 600 micrómetros o más en su dimensión mayor.
El tamaño también varía entre especies. Amoeba borokensis, otra especie del mismo género, mide entre 210 y 545 micrómetros de largo al desplazarse, y alcanza una media de unos 370 micrómetros en cultivos de laboratorio.
Una ameba se desplaza proyectando seudópodos, lóbulos de la célula que pueden crecer en cualquier punto de su superficie. Un seudópodo se ancla a la superficie que hay debajo. El resto del contenido de la célula fluye entonces hacia él, y toda la ameba avanza.
Para alimentarse, una ameba rodea con su membrana externa una partícula de alimento, como un organismo más pequeño. La membrana se estrangula alrededor del alimento y lo deja dentro de un pequeño saco llamado vacuola alimenticia. Allí, el alimento se descompone en moléculas pequeñas que la célula puede aprovechar. Esta forma de alimentarse se llama fagocitosis.
Algunas amebas son mucho más grandes. La ameba gigante Chaos carolinense tiene muchos núcleos, las estructuras que contienen el ADN de una célula. Amoeba proteus suele tener uno solo.
Las células de esta ameba gigante, cuando se mueven, miden de 0,3 a 3 milímetros de largo, así que las mayores tienen unas seis veces el tamaño de una Amoeba proteus. Otro gigante con muchos núcleos, Pelomyxa, puede tener 10 veces el tamaño de Amoeba proteus.