1.045 kilómetros!
La Ciudad del Vaticano es el país más pequeño del mundo, un Estado independiente que está completamente dentro de la ciudad de Roma, en Italia. Mide poco más de 1 kilómetro de largo: su mayor longitud es de 1,045 metros, y su mayor anchura, de 850 metros. Ahí vive el papa, el jefe de la Iglesia católica.
La Santa Sede, el gobierno central de la Iglesia católica, es la que da el largo y el ancho de arriba. También da la superficie del territorio: 0.44 kilómetros cuadrados (44 hectáreas). En 2026, la Ciudad del Vaticano es el Estado independiente más pequeño del mundo, tanto por superficie como por población.
En la mayor parte de su recorrido, la frontera sigue las murallas del Vaticano. En la plaza de San Pedro, que forma parte del Estado, la frontera es una línea de mármol blanco en el suelo que une las dos hileras curvas de columnas que rodean la plaza. El terreno no es plano. Está sobre una colina baja cerca del río Tíber y sube desde 19 metros sobre el nivel del mar en la plaza de San Pedro hasta 77 metros en la parte más alta de los Jardines Vaticanos.
Los lazos de los papas con el Vaticano son mucho más antiguos que el país. En 1279, el papa Nicolás III trasladó ahí la residencia papal desde el Palacio de Letrán y mandó construir nuevas murallas para defenderla. La Ciudad del Vaticano se convirtió en un país aparte mucho después.
El Estado se creó con el Tratado de Letrán, firmado entre la Santa Sede e Italia el 11 de febrero de 1929 y ratificado el 7 de junio de 1929. El tratado lo reconoció como un Estado soberano. Su propósito era dar a la Santa Sede una “independencia absoluta y visible” frente a cualquier otro poder.
La basílica de San Pedro se levanta sobre el lugar donde fue enterrado san Pedro. El emperador Constantino construyó ahí la primera basílica entre los años 324 y 326, y la iglesia actual la reemplazó en los siglos XVI y XVII. Los Jardines Vaticanos ocupan cerca de la mitad del territorio. Todo el Estado forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1984.
A finales de 2024 vivían 882 personas en la Ciudad del Vaticano. Tiene cinco entradas, vigiladas por la Guardia Suiza Pontificia y la Gendarmería, la policía del Estado. Muchas oficinas de la Santa Sede no caben dentro y están en edificios en otras partes de Roma.