3.05 metros!
El albatros errante, Diomedea exulans, es una gran ave marina que se alimenta sobre el océano Austral y anida en islas cercanas a la Antártida. A fecha de 2026, es el ave viva con mayor envergadura. De media, sus alas miden unos 3 metros de punta a punta, y llegan a casi 3,5 metros.
La envergadura de un ave es la distancia entre las puntas de las alas con estas totalmente extendidas. Un estudio de 2022 sobre el vuelo de las aves gigantes usó una envergadura media de 3,05 metros para el albatros errante, obtenida a partir de mediciones de machos y hembras. El Museo Australiano sitúa la envergadura en casi 3,5 metros. Las hembras son algo más pequeñas que los machos.
Las alas son largas y muy estrechas. Con una superficie total de unos 0,61 metros cuadrados, miden de media solo unos 20 centímetros del borde delantero al trasero, y su envergadura es unas 15 veces ese ancho. Los machos adultos pesan unos 9,8 kilogramos y las hembras unos 7,7 kilogramos.
Los albatros errantes pasan la mayor parte de su vida en el aire y solo aterrizan para reproducirse y alimentarse. Se registró que un ave anillada viajó 6 000 kilómetros en 12 días, unos 500 kilómetros al día.
Durante gran parte de ese recorrido, la energía para volar la aporta el viento, y no los músculos del ave. Sobre el océano, el viento sopla más rápido en altura que cerca de las olas. El albatros sube y baja aprovechando este cambio de velocidad del viento y así obtiene energía del viento. Este patrón de vuelo se llama planeo dinámico. Un estudio de 2012 que siguió a las aves con GPS mostró que las curvas repetidas hacia arriba y hacia abajo permiten ganar energía suficiente para compensar la que el ave pierde por el arrastre, la resistencia del aire.
Las parejas se mantienen unidas de por vida y crían cada dos años en islas cercanas a la Antártida, entre ellas Georgia del Sur y las islas Crozet, Kerguelen y del Príncipe Eduardo. El nido es un montículo de barro y plantas sobre una cresta expuesta cerca del mar. El huevo eclosiona tras unos 78 días. Mientras el polluelo es pequeño, uno de los progenitores se queda en el nido y el otro busca comida.
El polluelo permanece en el nido unos 9 meses antes de echar a volar. Un albatros joven puede tardar hasta nueve años en desarrollar el plumaje completo de adulto.