1 metro!
La lombriz gigante de Gippsland, Megascolides australis, es una de las lombrices de tierra más grandes conocidas. Los adultos miden, de media, aproximadamente 1 metro de largo, y la más larga encontrada, a fecha de 2026, medía unos 2 metros. Vive solo en una pequeña zona del sur y el oeste de Gippsland, en el estado australiano de Victoria.
Una lombriz de tierra no tiene una longitud fija. Su cuerpo se estira y se contrae como un acordeón, y según esté estirado o relajado, la longitud de una lombriz puede duplicarse con facilidad. Por eso, los científicos consideran el peso una medida más fiable del tamaño. Los adultos pesan de media unos 200 gramos, y la más pesada encontrada llegó a pesar 400 gramos.
Algunos informes describen lombrices gigantes de Gippsland de más de 3 metros de largo. Beverley Van Praagh, científica que lleva 30 años estudiando esta lombriz, considera exagerados esos informes. Pueden deberse a lombrices que se midieron estiradas.
Unos topógrafos del ferrocarril encontraron el primer ejemplar conocido en la década de 1870 y al principio lo tomaron por una serpiente. Frederick McCoy, director del Museo Nacional de Victoria, lo describió en 1878 como una nueva especie de lombriz de tierra.
La lombriz se encuentra en una zona de unos 400 kilómetros cuadrados, y dentro de ella solo en bolsas dispersas de suelo arcilloso húmedo. Las colonias se hallan sobre todo en las orillas de los arroyos y en laderas empinadas orientadas al sur. Las lombrices viven en galerías, desde cerca de la superficie hasta 1-1,5 metros de profundidad, y solo salen a la superficie cuando las lluvias intensas inundan sus galerías y las obligan a salir. Una manera de encontrar una colonia es escuchar el gorgoteo que producen las lombrices al moverse por sus galerías húmedas.
Algunas lombrices de tierra ponen hasta 1 000 cocones de huevos al año. La lombriz gigante de Gippsland produce un único cocón grande, de 4 a 9 centímetros de largo, que contiene una sola cría. La cría tarda aproximadamente un año en eclosionar y puede tardar varios años más en llegar a adulta. En un entorno protegido, algunas han vivido 10 años.
Su reproducción lenta, su cuerpo frágil y su limitada capacidad de desplazamiento hacen que una colonia no pueda recuperarse con facilidad cuando se excava su suelo, se seca o se inunda. A fecha de 2026, la especie está catalogada como vulnerable por el gobierno nacional de Australia y como en peligro en Victoria.