15 micrómetros!
Una sola hebra de seda del capullo de un gusano de seda mide unos 10–25 micrómetros de ancho, y los 15 micrómetros que se muestran aquí están dentro de ese rango. Un micrómetro es la millonésima parte de un metro. Si cada una mide 15 micrómetros, de cinco a siete hebras puestas una junto a otra igualarían el ancho de un cabello humano.
El ancho es el diámetro de una hebra al devanarla del capullo, medido con un microscopio. Cada hebra está formada por dos filamentos de una proteína llamada fibroína, unidos por una proteína pegajosa llamada sericina. Cada filamento de fibroína mide unos 10 micrómetros de diámetro. La sericina representa del 25 al 30% del peso de la hebra.
El ancho varía de un capullo a otro, y también a lo largo de una misma hebra. En estudios sobre la seda del gusano de seda se han medido hebras de unos 8 a 26 micrómetros de ancho, y varios reportan promedios de unos 20 micrómetros. La hebra no es perfectamente redonda, así que el ancho que se mide también depende de la dirección desde la que se observa.
Los gusanos de seda son las orugas de la polilla de la seda, Bombyx mori, y se crían en grandes cantidades para la industria textil. Antes de convertirse en polilla, la oruga teje un capullo con una sola hebra continua. Trabaja de afuera hacia adentro y va formando el capullo por capas.
Un gusano de seda tiene dos glándulas de la seda, y la proteína de la seda avanza por ellas en forma líquida. En la parte delantera de cada glándula, que es larga y angosta, la proteína se solidifica y forma fibrillas muy delgadas que se alinean a lo largo de la hebra. Las dos glándulas se unen en un solo tubo en la hilera, el órgano para hilar que está en su extremo, y la hebra terminada sale con sus dos filamentos uno junto al otro.
Para convertir la seda en materiales para la medicina y la investigación, primero se le quita el pegamento de sericina, por lo general hirviéndola en una solución de carbonato de sodio. A este proceso se le llama desgomado. Lo que queda son los filamentos de fibroína, de unos 10 micrómetros de ancho cada uno.
La seda también se usa como hilo de sutura en cirugía, a menudo recubierto de cera para que no se deshilache. Antes se creía que la seda causaba alergias en algunos pacientes, pero investigaciones posteriores descubrieron que la responsable era la sericina.