30 metry!
Maraapunisaurus fragillimus fue un saurópodo, uno de los dinosaurios gigantes de cuello largo, que vivió en lo que hoy es Colorado, en Estados Unidos, durante el Jurásico Tardío. Se conoce por un solo fragmento de columna vertebral que después se perdió, así que su tamaño es una estimación. Según un estudio de 2018, medía unos 30 metros de largo, de la cabeza a la cola.
El fósil era parte de una vértebra, uno de los huesos que forman la columna vertebral. El fragmento que se encontró era sobre todo la espina neural, la lámina de hueso que sobresale de la parte superior de una vértebra. Medía 1.5 metros de alto. Al describirlo en 1878, el paleontólogo Edward D. Cope calculó que la vértebra completa había medido por lo menos 1.8 metros de alto.
Como no hay otros huesos, la longitud del animal solo puede estimarse tomando un pariente conocido por un esqueleto más completo y ampliándolo a escala. En 2018, el paleontólogo Kenneth Carpenter volvió a examinar el dibujo y la descripción de Cope. Concluyó que el hueso era de un rebaquisáurido, un miembro de un grupo de saurópodos que incluye a Limaysaurus.
Reconstruida según el modelo de otros rebaquisáuridos, la vértebra completa habría medido 2.4 metros de alto. Si se toma como base a Limaysaurus, el animal completo habría medido 30.3 metros de largo y 7.95 metros de alto a la cadera. Los saurópodos más grandes tienen el cuello más largo en proporción a su tamaño; tomando eso en cuenta, pudo haber llegado a 32 metros.
Un maestro de escuela llamado Oramel Lucas encontró el hueso en Garden Park, al norte de Cañon City, en Colorado, en rocas de la Formación Morrison. Esas rocas son del Jurásico Tardío, que duró desde hace unos 163.5 millones de años hasta hace 145 millones de años. En 1878, Lucas se lo envió a Cope a Filadelfia, y ese mismo año Cope le dio el nombre de Amphicoelias fragillimus y lo describió con un dibujo y sus medidas. Cope señaló lo frágil que era el hueso y cuánto cuidado hizo falta para conservarlo.
El hueso era uno de varios ejemplares que faltaban cuando el Museo Americano de Historia Natural adquirió la colección de Cope tras su muerte, y nunca se ha encontrado. Carpenter cree que lo más probable es que se desmoronara y lo tiraran a la basura, tal vez después de un manejo brusco de su caja. Todo lo que se sabe de él proviene de la breve descripción que publicó Cope.
A partir de 1921, se consideró que el hueso era de un diplodócido, un pariente de Diplodocus. Al ampliarlo a escala de esa manera, se obtenían estimaciones enormes: 40–60 metros en 1994, y 58 metros en 2006, según el propio Carpenter. Cope había supuesto que la longitud del fémur, el hueso del muslo, era el doble de la altura de la vértebra. En Limaysaurus, la altura de una vértebra de la espalda equivale al 83% de la longitud del fémur. Esa proporción reduce el fémur a unos 2.9 metros, y, con él, todo el animal.
Carpenter también encontró en la espina neural una cresta de hueso con el borde ondulado, un rasgo característico de los rebaquisáuridos. Como el hueso ya no encajaba en el género Amphicoelias, le dio un nombre nuevo, Maraapunisaurus, a partir de una palabra de los ute del sur que significa “enorme”. Garden Park era territorio de los ute antes de que los colonos los desplazaran a mediados del siglo XIX. Si Carpenter tiene razón, cuando publicó su estudio era a la vez el rebaquisáurido más antiguo que se conocía y el primero hallado en América del Norte.