3,800,000 kilómetros!
Vega es una de las estrellas más brillantes del cielo boreal, en la constelación de Lyra, a unos 25 años luz de la Tierra, donde un año luz es la distancia que recorre la luz en un año. Gira tan rápido que se abulta en el ecuador. Mide unos 3,8 millones de kilómetros de diámetro en el ecuador, aproximadamente 2,7 veces el ancho del Sol, y unos 3,4 millones de kilómetros de un polo a otro.
Una estrella no tiene superficie sólida, así que su tamaño es el ancho de la capa luminosa de la que procede su luz. La forma de Vega se midió con el CHARA Array, que combina la luz de varios telescopios para ver detalles demasiado finos para cualquiera de ellos por separado. Desde la Tierra, Vega se ve casi exactamente desde uno de sus polos: ese polo apunta casi directamente hacia la Tierra. Por eso su contorno parece redondo y su ancho en el cielo es su ancho en el ecuador.
Un estudio de 2012 ajustó un modelo de estrella en rotación a las mediciones de CHARA. Obtuvo un radio ecuatorial de 2,73 veces el del Sol y un radio polar de 2,42 veces, de modo que la estrella es aproximadamente un 13 % más ancha en el ecuador que de un polo a otro. Un estudio anterior de CHARA, de 2006, obtuvo radios de 2,78 y 2,26 veces el del Sol, lo que haría que la estrella tuviera unos 3,9 millones de kilómetros de ancho en el ecuador.
Las líneas del espectro de Vega son estrechas, lo que en su día sugirió que gira despacio. En 2006, los interferómetros mostraron que en realidad gira rápido y que solo parece girar despacio porque la Tierra la ve desde encima de uno de sus polos. Vega da una vuelta aproximadamente cada 17 horas. El Sol tarda unos 25 días.
El giro hace que los polos de Vega estén más calientes que su ecuador: unos 9 800 grados Celsius en los polos y 8 600 en el ecuador. Ver un polo caliente explicó por qué Vega parecía demasiado brillante para su tipo de estrella. Esto importa porque los astrónomos usan Vega como patrón para medir el brillo de otras estrellas.
En 1984, el satélite IRAS de la NASA descubrió que Vega emite luz infrarroja adicional, procedente del polvo tibio que la rodea. Fue la primera prueba de material en órbita alrededor de una estrella distinta del Sol. En 2024, los telescopios espaciales Hubble y James Webb observaron el disco con un nivel de detalle nuevo. Tiene casi 160 000 millones de kilómetros de diámetro, más de 40 000 veces el ancho de Vega.
El disco resultó ser muy liso, sin señales de planetas grandes en órbitas amplias. Su único rasgo es un tenue hueco situado a aproximadamente el doble de distancia de Vega que la que separa a Neptuno del Sol.