380,000 kilómetros!
La Luna orbita la Tierra a una distancia media de 384 400 kilómetros, medida desde el centro de la Tierra hasta el centro de la Luna. La distancia cambia constantemente, porque la órbita de la Luna no es un círculo perfecto. La luz la recorre en aproximadamente 1,3 segundos.
La Luna gira alrededor de la Tierra en una elipse, un círculo ligeramente alargado, una vez cada 27,3 días. En una órbita media se acerca hasta unos 363 300 kilómetros de la Tierra en su punto más cercano, llamado perigeo. En su punto más lejano, llamado apogeo, está a unos 405 500 kilómetros.
La atracción del Sol estira y comprime un poco la órbita de un mes a otro. Como resultado, a lo largo de un año la distancia oscila entre unos 357 000 kilómetros y unos 407 000 kilómetros. La cifra de 384 400 kilómetros es el semieje mayor de la órbita, la mitad de su anchura mayor. Promediada en el tiempo, la distancia es algo mayor, de unos 385 000 kilómetros.
Desde 1969, los astrónomos miden la distancia a la Luna con láseres. Los astronautas del Apolo 11, 14 y 15 dejaron en la superficie conjuntos de reflectores, y dos vehículos exploradores soviéticos, el Lunojod 1 y el 2, llevaban otros. Un telescopio en la Tierra dispara pulsos cortos de luz láser hacia un reflector y mide cuánto tarda la luz en volver, unos 2,6 segundos.
Dar en un reflector resulta difícil. Incluso un haz láser estrecho se ensancha hasta unos 2 kilómetros de ancho al llegar a la Luna, de modo que solo aproximadamente uno de cada 25 millones de fotones, o partículas de luz, da en el reflector del Apolo 11. Aun así, las mediciones se han vuelto mucho más precisas: de unas décimas de metro al principio a unos pocos milímetros ahora.
Estas mediciones muestran que la Luna se aleja lentamente de la Tierra, unos 3,8 centímetros al año. La causa son las mareas que la Luna provoca en la Tierra, que desplazan poco a poco a la Luna hacia una órbita más amplia. Desde que se colocó el primer reflector en 1969, la Luna se ha alejado unos 2 metros.